
los traficantes de menores los emplean en antros de perdición y en algunos casos los venden a los traficantes de órganos, esta triste realidad debe ser enfocada con responsabilidad, por autoridades y la sociedad civil a efectos de que los niños y niñas no puedan caer en estos malos elementos de la sociedad , llegan al extremo de interesarse por estos para convertirlos en victimas de su maldad, se ofrecen como padrinos y convencen a sus progenitores que se los llevan para hacerlos estudiar para su superación, estos es una mentira , mucho cuidado a los padres de familia especialmente de zonas pobres de la sierra y selva central del Perú.
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